Make your own free website on Tripod.com

Contáctame::
lahoradelosfantasmas@hotmail.com

 

EL DUENDE:

Espíritu burlón con sombrero alón, buen jinete, excelente músico y muy enamoradizo. Se le describe con los pies vueltos hacia atrás. Suele presentarse bajo la apariencia de un niño encantador que ofrece flores o dulces  a las jovencitas que deambulan solitarias por el camino;  cuando éstas le aceptan el regalo,  las rapta para poseerlas.

Remonta cumbres sin cansarse, atraviesa ríos correntosos, desafía a  las tempestades, y atisba sin cesar a la mujer que le gusta. Como experimentado jinete, gusta de cabalgar los mas indómitos corceles, los cuales agotados se detienen después de horas de esfuerzo físico. Es característico de estas situaciones las trenzas menudas, pequeñas e imposibles de deshacer en las crines sudorosas del equino.

A las mujeres que rapta, las lleva a las copas de los árboles en donde las amarra, mientras les busca de comer y de beber: frutas, estiércol y orines.

Para alejarlo se suele dejar a su alcance un instrumento de cuerda, una guitarra, un tiple o una bandola desafinada. El endriago toma el instrumento y al escucharlo, una profunda nostalgia le recuerda los días en los que servía a Dios y le alababa; entonces, abandona su persecución, dejando en paz a las familias afectadas.  

Un relato acerca del duende cuenta que hace algún tiempo, cuando todavía existía la línea férrea en el Departamento del Cauca, el conductor de un tren observó como un pequeño ser vestido de rojo y con un enorme sombrero corría entre las paralelas del tren a una velocidad constante.  En el trayecto, se presentaban algunos sitios en los cuales debía impulsar el tren debido a que había ascensos prolongados. El maquinista hizo lo propio y asombrado constató que sin importar la velocidad a la que impulsara el tren, no le era posible aproximarse al individuo del sombrero; picado por la curiosidad y envalentonado al pesar que no se podía tratar de un ser humano, al llegar a una planicie continuó impulsando el vehículo mas allá de lo necesario, con el propósito de alcanzar al corredor. Al llegar a una curva, este ser dio un salto inmenso subiendo a la copa de un árbol muy alto y desde allí se escuchaban sus impresionantes carcajadas!!!....

Otro relato sobre este endriago y que nos ha llegado de boca en boca es de una familia que se veía perturbada por el duende generando molestias y hasta desavenencias en la casa: En ocasiones cuando en las noches se reunían a jugar cartas apostando pequeñas cantidades de dinero, era corriente escuchar cómo desde el  techo de la casa caían a la mesa montones de monedas invisibles. En otra ocasión, mientras la familia de 5 hermanos se sentaba a cenar empezó la discusión porque en el plato de uno de ellos le habían colocado dos tostadas de plátano, en tanto que a ninguno de los demás les habían ofrecido este bocado. La madre sorprendida afirmó que eso era muy extraño pues ese día ella no había freido  tostadas de plátano. Al rato, en la casa de al lado se escuchó a la vecina que preguntaba quien le había cogido las tostadas de Plátano!!


Copyright © 2002 - 2004 La Hora de Los Fantasmas con Carlos Eduardo Montaño Vivas.
Esta web fue diseñada por eWorks Studios sobre un proyecto por Carlos Eduardo Montaño Vivas, Algunas Imágenes fueron tomadas de la World Wide Web.